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Conecta tu primera integración

Conectar el primer sistema toma unos quince minutos, y casi todos se van en algo que no ocurre dentro de Preceptix: conseguir la credencial en el sistema de origen. Este capítulo describe el recorrido completo una sola vez; después, cada integración tiene su ficha con los detalles propios.

No empieces por el sistema más complicado. Empieza por uno donde se cumplan tres cosas: tú controlas el acceso, cubre controles que te importan, y su resultado se entiende a simple vista.

Para la mayoría de las empresas eso significa partir por la plataforma de identidad o de correo — Microsoft 365, Google Workspace, Entra ID — porque concentran evidencia de doble factor, cuentas activas y permisos, que es lo primero que pregunta cualquier marco.

En Generadora Cordillera

Carolina parte por Microsoft 365: es administradora del tenant, así que no depende de nadie para emitir la credencial, y de una sola conexión salen las verificaciones de doble factor, de cuentas privilegiadas y de compartición externa.

  1. Abre el catálogo y encuentra tu sistema

    En la sección Preceptix del menú, entra a Catálogo de integración. Puedes buscar por nombre o filtrar por categoría. Cada tarjeta muestra qué hace la integración y cuántas verificaciones trae.

  2. Lee la ficha antes de tocar nada

    Abre la integración y revisa dos cosas: qué evidencia aporta (para confirmar que es lo que necesitas) y qué permisos mínimos exige. Esa lista es lo que vas a pedirle al administrador del sistema, así que conviene tenerla a mano antes de empezar.

    La misma información, en versión imprimible, está en la ficha de esa integración en este manual.

  3. Consigue la credencial en el sistema de origen

    Este paso ocurre fuera de Preceptix. Sigue las instrucciones de configuración de la ficha: casi siempre es crear un token, una aplicación o un usuario de servicio, con permisos de solo lectura.

    Dos consejos que ahorran dolores: ponle un nombre identificable (por ejemplo “Preceptix — solo lectura”), y si el sistema te ofrece una fecha de expiración, anótala en tu calendario. Un token vencido es la causa número uno de conexiones caídas.

  4. Crea la conexión

    Vuelve a la integración en el catálogo y usa Nueva conexión. Vas a completar:

    • Nombre — libre, pero descriptivo. Si vas a tener varias conexiones del mismo sistema, que el nombre diga cuál es cuál.
    • Dominio — dónde aterriza todo lo que produzca. Elígelo con cuidado: define quién verá esta evidencia.
    • Credenciales — lo que obtuviste en el paso anterior. Se guardan cifradas y no vuelven a mostrarse.
    • Frecuencia — parte con la diaria, salvo que tengas una razón para otra cosa.
  5. Prueba antes de guardar

    Usa Probar Conexión. Valida las credenciales contra el sistema real sin guardar nada ni escribir en tu plataforma. Si falla acá, el problema está en la credencial o en los permisos, no en la configuración de Preceptix.

  6. Ejecuta la primera vez

    Guarda y usa Ejecutar ahora en lugar de esperar al próximo ciclo. La primera ejecución suele demorar más que las siguientes, porque descubre y sincroniza todo por primera vez.

  7. Revisa el resultado

    Mira las verificaciones: es normal que algunas fallen. De hecho, si todas pasan a la primera, vale la pena confirmar que la credencial tiene el alcance correcto. Cada fallo trae su severidad y una indicación de remediación.

“Probar Conexión” falla. Casi siempre es el permiso, no la credencial. Vuelve a la sección de requisitos de la ficha: dice exactamente qué deja de funcionar cuando falta cada permiso, lo que suele identificar el faltante de inmediato.

Conecta, pero no trae nada. Revisa el alcance de la credencial. Muchos sistemas emiten tokens válidos pero limitados a un subconjunto de recursos: el token funciona, solo que no ve nada.

Trae menos de lo esperado. Si la integración descubre recursos por sí sola (zonas, cuentas, proyectos), la credencial tiene que abarcarlos a todos. Es el caso más común de “me trajo una sola planta”.

Con una conexión andando, el resto es repetir el recorrido. Un orden que funciona bien: identidad y correo primero, después seguridad de endpoints, después infraestructura y red, y al final los sistemas de negocio.

No intentes conectarlo todo la primera semana. Cada conexión implica una credencial que alguien tiene que emitir y mantener; es mejor tener ocho conexiones sanas que veinte a medio configurar.

Para vigilar que sigan sanas, sigue con Estado y cobertura.